Cartel Mejor otro día (2014) de Pascal Chaumeil

Mejor otro día

Título original
A long way down
País
Reino Unido
Fecha de edición
2014 (Abril)
Duración
96 min
Género
Comedia dramática
Dirección
Pascal Chaumeil
Reparto

Pierce Brosnan, Toni Collette, Aaron Paul, Imogen Poots, Joe Cole, Sam Neill, Josef Altin, Rosamund Pike

Fotografia
Ben Davis
Música
Dario Marianelli
Montaje
Chris Gill y Barney Pilling con guion de Jack Thorne basado en la novela:de Nick Hornby "En picado"
Producción
DCM Productions, BBC Film, Wildgaze Films-Finola Dwyer en asociación con Hanway Films
Distribución
A Contracorriente Films
Estreno en España
2014
Temática
Público
Sinopsis

Mejor otro día es una película en la que cuatro desconocidos coinciden en un rascacielos para lanzarse al vacío. La situación incómoda para todas hace que en lugar de saltar, pacten seguir con vida hasta el día de San Valentín.

Eso sí, dado que uno de ellos es un expresentador de televisión muy popular aunque en horas bajas vitales, se filtra a la prensa este intento de suicidio colectivo.

En un intento inicial de contrarrestar el revuelo mediático, los implicados quieren dar su propia versión, pero esta estrategia no dará éxito.

Para desaparecer de la escena mediática los cuatro se van unas semanas de vacaciones a Tenerife. Pero el día de San Valentín se acerca y algunas situaciones han cambiado.

Cuando el suicidio no era la alternativa

Los cuatro personajes, Martin el famoso personaje de la TV caído en desgracia por un lió con una menor, Maureen, una madre soltera devota con un hijo severamente discapacitado dependiente, Jess, una joven afligida por la pérdida de su hermana mayor, metida en los bajos fondos de la droga, pero hija de un ministro laborista, y JJ, un músico que iba por estrella de rock, pero cuya carrera se derrumbó y que sobrevive como repartidor de pizzas.

En realidad su decisión de suicidio obedece más en querer morir por no querer vivir, y como deja claro uno de ellos, "no me importa el dolor, lo que mata es la falta de esperanza".

Poco a poco, entre diferentes pequeños conflictos que van surgiendo entre ellos, la realidad pone a prueba su compromiso de esperar a un nuevo intento el día de San Valentín.

Y ahí el film centra en mostrar que el tema no es tanto el cambiar las condiciones externas de la vida sino las internas, como reconoce JJ a punto de saltar al vacio: "por mucho que intento cambiar para que aparezcan otras opciones, siempre me encuentro a mi". Y Martin le dice a JJ: "Te quieres morir por que no quieres vivir".

La cinta no es un tratado profundo sobre la prevención del suicidio, sino que deriva hacia lo relacionado con la redención personal en la que lo positivo de cada realidad vital es lo que prevalece.

La película trata de redenciones, de encuentros, de la búsqueda de nuevos motivos para vivir. La moraleja es cuando cambia la percepción vital, tanto en términos crematísticos como emocionales, todo cambia.

La frustración vital, el que la persona sienta que no tiene lugar  en el mundo y que nada de lo que hacemos no le encontremos el sentido siempre está el autoperdón.

"Mejor otro día", un mal título para la versión en castellano

Como adaptación de la novela bestseller de Nick Hornby, En picado (2007) la película es una pincelada de la riqueza de matices que tiene esta describiendo y analizando la angustia de las cuatro personas, pero toma la esencia de la misma.

El título en castellano de la película no sintetiza la realidad sobrecogedora que hay en saltar al vacío para suicidarse "una larga caída". Todos los manuales sobre el suicidio explican que estos entre 5 y 10 segundos (según la altura) constituyen una experiencia inenarrable si se sobrevive.

Mejor otro día es una película con tintes cómicos e irónica y como lo expresaba un crítico es incisiva respecto a las razones de los cuatro posibles suicidas. Así que es un film que puede sorprender a algunos y ofender a otros.

No es una película con el calado filosófico sobre el tema del suicidio que muestra, por ejemplo, "El primer día de mi vida" (2023) de Paolo Genovese. Pero, sí que cumple en qué valoremos la risa como instrumento para combatir a la angustia negra de la desesperación.

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